¿Tus chanclas huelen tan mal que ya no soportas ponértelas en los pies? Si es así, puede que haya llegado el momento de limpiarlas. Tanto si son de goma como de espuma o tela, hay algunas formas sencillas de quitarles el mal olor y dejarlas como nuevas.
En esta entrada del blog, veremos cómo limpiar las chanclas apestosas y mantener tu calzado sin olores durante todo el verano.

¿Por qué me huelen los pies con chanclas?
Antes de pasar a la limpieza de las chanclas, veamos por qué empiezan a oler. Las chanclas están hechas de materiales que permiten que el sudor y las bacterias se acumulen en la superficie, lo que provoca malos olores.
Cuando nuestros pies transpiran, la humedad se combina con las bacterias de la plantilla y crea un olor desagradable. Si no limpias tus chanclas con regularidad, el sudor y las bacterias seguirán acumulándose, provocando un hedor que nadie quiere tener cerca.
11 Métodos para limpiar las chanclas apestosas
1. Remoja en vinagre
Una de las formas más fáciles de limpiar las chanclas apestosas es sumergirlas en vinagre. El vinagre es un desinfectante natural y ayuda a eliminar las bacterias que puedan estar causando el mal olor. Simplemente llena un barreño con agua y vinagre a partes iguales, y deja las chanclas en remojo durante 30 minutos. Si el olor persiste después del primer remojo, puedes dejarlas en remojo otros 30 minutos.
2. Lávate con agua y jabón
Otra forma eficaz de limpiar las chanclas malolientes es lavarlas con agua y jabón. Llena un barreño con agua caliente y unos chorritos de jabón suave para platos o detergente para la ropa. Coloca las chanclas en el agua jabonosa y déjalas en remojo durante 30 minutos. Tras el remojo, utiliza un cepillo suave, si es necesario, para eliminar la suciedad o los restos más resistentes del calzado. Acláralas con agua limpia y déjalas secar al aire completamente antes de volver a ponértelas.

3. Utiliza bicarbonato sódico
El bicarbonato sódico es otra forma estupenda de limpiar las chanclas apestosas. El bicarbonato absorberá la humedad y los olores del calzado. Para utilizar este método, basta con espolvorear bicarbonato sobre las chanclas y dejarlas reposar 30 minutos antes de cepillarlas. Aunque no es tan eficaz para eliminar las manchas, es una forma excelente de desodorizar los zapatos. Si los zapatos huelen especialmente mal, también puedes añadir unas gotas de aceite esencial al bicarbonato antes de rociarlo sobre los zapatos. El aceite esencial ayudará a eliminar aún más los olores y dejará tus chanclas con un olor fresco.
4. Frota con alcohol
El alcohol para fricciones también puede utilizarse para limpiar las chanclas apestosas. El alcohol ayudará a matar las bacterias que puedan estar causando el mal olor. Simplemente vierte un poco de alcohol en un paño y frótalo sobre las chanclas. Deja que el zapato se seque al aire antes de volver a ponértelo. Asegúrate de utilizar un paño que sólo sirva para limpiar, ya que el alcohol puede dañar otros materiales. El alcohol para fricciones no debe ponerse directamente en el pie. Aunque puede ayudar a eliminar olores, no es seguro aplicarlo directamente sobre la piel. Si tienes la piel sensible, puedes considerar la posibilidad de utilizar alguno de los otros métodos que se indican aquí.
5. Utiliza bórax
El bórax es un producto de limpieza eficaz pero suave que puede ayudar a eliminar los olores de tus chanclas. Para utilizarlo, mezcla dos cucharadas soperas de bórax con un litro de agua tibia y sumerge las chanclas en la mezcla durante 30 minutos. Después de remojarlas, acláralas bien con agua limpia y déjalas secar al aire. Aunque el bórax es eficaz para eliminar olores, también puede ser abrasivo si se utiliza con demasiada frecuencia. Si notas decoloración o daños en el material de los zapatos, deja de usarlo y prueba otro método.

6. Sumérgete en el té
Remojar las chanclas apestosas en té también puede ayudar a eliminar cualquier olor. El ácido tánico del té ayudará a descomponer los aceites o el sudor que puedan estar causando el olor. Prepara una tetera y deja las chanclas en remojo durante 30 minutos antes de enjuagarlas. Intenta secar las chanclas al sol o con un ventilador para eliminar aún más los olores. Sin embargo, comprueba el material de las chanclas antes de ponerlas en remojo, ya que algunos materiales pueden no reaccionar bien con el té. Asegúrate también de utilizar sólo té natural, ya que añadir leche o azúcar podría decolorar las chanclas.
7. Congélalos
Otra forma de limpiar las chanclas apestosas es congelarlas durante la noche. Esto ayudará a matar cualquier bacteria que pueda estar causando el olor. Coloca las chanclas en una bolsa de plástico y mételas en el congelador toda la noche. Por la mañana, sácalas del congelador y déjalas descongelar a temperatura ambiente antes de volver a ponértelas. Cuando las chanclas estén completamente descongeladas, frótalas rápidamente con un cepillo o un paño y déjalas secar al aire. Esto debería ayudar a eliminar cualquier olor persistente. Aunque este método no es tan eficaz como la lavadora, es una forma estupenda de refrescar las chanclas entre lavados.

8. Lavar con detergente para ropa
Lavar las chanclas apestosas con detergente para la ropa también puede ayudar a eliminar cualquier olor. El detergente ayudará a descomponer los aceites o el sudor que puedan estar causando el olor. Sólo tienes que añadir una pequeña cantidad de detergente a un recipiente con agua y dejar las chanclas en remojo durante 30 minutos antes de aclararlas. También puedes añadir unas gotas de aceite esencial para ayudar a contrarrestar los olores restantes. Después, seca las chanclas al aire libre en un lugar bien ventilado. Aunque este método es eficaz para eliminar los olores, puede no serlo tanto para eliminar las manchas.
9. Desodoriza con aceites esenciales
Los aceites esenciales también pueden utilizarse para desodorizar las chanclas apestosas. Los aceites ayudarán a enmascarar cualquier olor desagradable, a la vez que eliminan cualquier bacteria que pueda estar causando el mal olor. Simplemente añade unas gotas de aceite esencial a un paño y frótalo sobre el calzado. Deja que el zapato se seque al aire antes de volver a ponértelos para obtener el máximo beneficio. Además, puedes rociar un poco de aceite esencial en el propio zapato antes de ponértelo para ayudar a mantener a raya cualquier olor futuro. Con un uso regular, los aceites esenciales pueden ayudar a mantener tus chanclas con un olor fresco y limpio.
10. Utiliza bicarbonato sódico
El bicarbonato sódico es otra gran herramienta para tratar las chanclas malolientes. Basta con espolvorear un poco de bicarbonato en cada zapatilla, dejarlo toda la noche y sacudir el exceso antes de volver a ponértelas. El bicarbonato absorbe la humedad y ayuda a eliminar los olores que puedan quedar en las chanclas. Además, es completamente natural y seguro de usar, así que puedes sentirte bien usando este método desodorizante. Si el olor persiste, repite el proceso hasta conseguir los resultados deseados. Asegúrate de utilizar bicarbonato sódico específicamente diseñado para desodorizar, ya que algunos productos de bicarbonato pueden contener fragancias o aromas añadidos.

11. Déjalos secar al aire
Por último, asegúrate siempre de dejar que las chanclas se sequen al aire después de usarlas antes de guardarlas. La humedad en el calzado puede contribuir a aumentar las posibilidades de que aparezcan bacterias y olores, así que asegúrate de dejar que se aireen completamente antes de guardarlas. Esto puede ayudar a mantener tus chanclas con un olor fresco y limpio durante mucho más tiempo. Asegúrate de comprobar que el interior de tus chanclas no presenta signos de decoloración o moho antes de volver a ponértelas. Aunque se trata de un paso sencillo, puede ayudar mucho a que tus chanclas duren muchos años.
Con estos sencillos consejos y trucos, te asegurarás de que tus chanclas no huelan durante muchos veranos.
Cosas que hay que tener en cuenta al limpiar Flip Flips apestosos
1. Determina la causa del olor:
La mayoría de las veces, las chanclas huelen mal cuando se llevan sin calcetines o en ambientes húmedos. Es importante determinar la causa del olor antes de decidir cómo limpiar tus chanclas. Si las has estado llevando sin calcetines o en tiempo húmedo, quizá sea mejor optar por un spray para pies, una solución antibacteriana o un desodorante especial para calzado diseñado específicamente para pies malolientes.
2. Limpieza y desinfección:
Una vez que hayas determinado la causa del hedor, es hora de actuar. Antes de limpiar las chanclas, elimina cualquier exceso de suciedad y residuos con un cepillo suave o un paño. A continuación, utiliza agua tibia y jabón o un limpiador suave para eliminar cualquier resto de suciedad y mugre de la superficie de las chanclas. Para desinfectar las chanclas, mezcla una solución de mitad lejía y mitad agua en un pulverizador y rocía abundantemente el interior y el exterior del calzado. Déjalas reposar durante 10-15 minutos antes de aclararlas con agua fría.
3. Secado al aire:
Una vez limpias las chanclas, es importante dejarlas secar al aire completamente antes de volver a usarlas. Si es posible, cuelga las chanclas por las correas o los cordones para que les dé bastante aire durante el proceso de secado. Sin embargo, si esto no es posible, también puedes dejarlos en una zona bien ventilada, como cerca de un ventilador o una ventana, hasta que estén completamente secos. Nunca pongas los zapatos directamente sobre un calefactor o al sol, ya que podrían agrietarse, pelarse o sufrir otros daños.

Conclusión
Si tus chanclas empiezan a oler mal, ¡no te preocupes! Hay algunas formas sencillas de limpiarlas y hacer que vuelvan a oler a fresco. No busques más allá de este tutorial. Este método sólo te llevará unos minutos y dejará tu calzado con un olor fresco y limpio. Pruébalo la próxima vez que tus sandalias empiecen a apestar, ¡no te decepcionará!
Esperamos que esta guía sobre cómo limpiar las chanclas apestosas te haya sido útil. Compártela con tus amigos en las redes sociales si te ha resultado útil. Y asegúrate de volver pronto para leer más guías informativas como ésta.













